En los últimos años, la sociedad ha empezado a ser consciente de lo frágil que es el mundo que le rodea y de la necesidad de cuidarlo. Así pues, conceptos como consumo responsable, sostenibilidad o ecologismo han comenzado a formar parte de nuestra vida diaria y cada vez somos más los que intentamos desde nuestra individualidad cuidar el medio ambiente. Una transformación social que ha hecho que muchos sectores industriales hayan analizado y cambiado sus métodos para conseguir productos más respetuosos en este sentido y, como es lógico, la cosmética es uno de ellos. Y es que desde tiempos remotos la tradición boticaria ha utilizado ingredientes naturales para la elaboración de sus productos.

La cuestión es que la cosmética natural se ha ido extendiendo cada vez más dentro de nuestra sociedad debido a los múltiples beneficios que aporta a nuestra piel y porque es más respetuosa con el medio ambiente. Pero, ¿sabes realmente cuáles son las características que las definen? A continuación te las explicamos.

cosmética natural

1. Ingredientes orgánicos, biológicos y procedentes de cultivos ecológicos

Los ingredientes utilizados en la elaboración de este tipo de cosméticos siempre proceden de la naturaleza, preferiblemente obtenidos de cultivos ecológicos para que mantengan todas sus propiedades y además se respete al medio ambiente.

2. No contiene parabenos, parafinas u otros derivados del petróleo

Los parabenos son compuestos químicos que poseen propiedades bactericidas y fungicidas. La parafina es una mezcla de hidrocarburos procedentes del petróleo. Usar este tipo de ingredientes en cosmética crea una capa fina que se adhiere a la piel, dando la falsa sensaciónde que está suave e hidratada, pero realmente termina destruyendo el manto hidrolipídico y taponando los poros, por lo que impide que la piel elimine las toxinas nocivas. Además, puede causar irritaciones, acné, alergias y envejecimiento prematuro.

3. No contienen siliconas

La silicona es un polímero inorgánico compuesto por una serie de átomos de silicio y oxígeno. Es un elemento práctico para muchas funciones y productos que usamos en nuestra vida diaria, pero no es cosmética, ya que tapona los poros y no favorece la transpiración de la piel.

4. No utiliza ingredientes químicos de síntesis u organismos modificados genéticamente

Los organismos genéticamente modificados  son animales o plantas a los que se han introducido cambios programados en el ADN para mejorar la productividad. Este tipo de productos jamás se utilizan en la cosmética natural. En su lugar se utilizan materias primas ecológicas beneficiosas para los humanos y respetuosas con el medio, como las algas o aceites, ceras y extractos vegetales.

5. No se realizan pruebas en animales

La cosmética natural no tolera productos que hayan sido probados en animales. De hecho, en el año 2013 la UE prohibió que se experimentara con animales en la industria cosmética, así como la venta de productos que hayan sido testados en animales o que contengan ingredientes que hayan sido probados en los mismos.

6. Solamente utiliza fragancias con ingredientes naturales

No tiene sentido crear mezclas químicamente para conseguir aromas que la naturaleza puede proporcionarnos. De hecho, no es lo mismo la fragancia natural que la imitación de estos olores. Este tipo de fragancias se integran en la piel y varían en función de cada persona.

7. Materiales 100% reciclables

De la misma manera  que es importante que el contenido del producto sea respetuoso con el medio ambiente, el recipiente que lo contiene también debe serlo. Por este motivo, los frascos, botes y paquetes de los productos de cosmética natural deben ser 100% reciclables.

8. Uso de energías renovables para su elaboración

No tiene ninguna lógica utilizar productos naturales si luego aplicamos un proceso de elaboración que resulte perjudicial para el medio ambiente. Por esta razón, durante todo el proceso de fabricación de productos de la cosmética natural se utilizan energías renovables que reduzcan las emisiones de dióxido de carbono.